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martes, 15 de diciembre de 2015

Alzheimer

Aunque no es habitual verla en nuestra planta, me di cuenta que una paciente lo padecía ya que todos los días me hace las mismas preguntas y presenta la mayoría de los síntomas. El alzheimer es una alteración neurodegenerativa primaria que suele aparecer a partir de los 65 años, aunque también puede presentarse entre gente más joven. Cuando una persona padece la enfermedad de Alzheimer, experimenta cambios microscópicos en el tejido de ciertas partes de su cerebro y una pérdida, progresiva, pero constante, de una sustancia química, vital para el funcionamiento cerebral, llamada acetilcolina. Esta sustancia permite que las células nerviosas se comuniquen entre ellas y está implicada en actividades mentales vinculadas al aprendizaje, memoria y pensamiento.
Es difícil determinar quién va a desarrollar la enfermedad de Alzheimer, puesto que se trata de una alteración compleja, de causa desconocida, en la que, al parecer, intervienen múltiples factores. En cuanto a los síntomas, surgen pequeñas e imperceptibles pérdidas de memoria, pero con el paso del tiempo, esta deficiencia se hace cada vez más notoria e incapacitante para el afectado, que tendrá problemas para realizar tareas cotidianas y simples, y también, otras más intelectuales, tales como hablar, comprender, leer, o escribir. Las recomendaciones son fundamentalmente dos puntos clave: detección precoz de los primeros síntomas, y ejercitar la memoria y la función intelectual. Además, mantener una dieta equilibrada, baja en grasas, protege frente al deterioro cognitivo, además, la vitamina E ejerce un efecto protector. En general, mantener unos hábitos de vida saludables puede reducir el 40 por ciento de los casos de Alzheimer. Hay tres tipos: el leve, el moderado y el grave. Esta paciente presenta por ahora el estado moderado, que consiste en que presenta dificultades para efectuar tareas como hacer la compra, seguir un programa de televisión, o planear una cena. Ya no es sólo una pérdida de memoria, sino también de capacidad de razonamiento y comprensión. En esta etapa, el deterioro avanza con bastante rapidez y los afectados pueden llegar a perderse en lugares familiares. Además se muestran visiblemente apáticos y deprimidos.
Por último cabe destacar que aunque se han hecho grandes avances en la investigación sobre esta enfermedad por ahora no se ha descubierto cura. 

miércoles, 9 de diciembre de 2015

El electroencefalograma

Tras dos semanas de prácticas en mi planta, un día mientras estaba haciendo una cura de una vía, una compañera de tercero vino a avisarme que le iban a hacer un electroencefalograma a un paciente y que si quería podía ir a verlo. Como yo nunca vi uno y ni siquiera sabía muy bien lo que era corrí enseguida para no perder detalle. Bien, al llegar había una gran máquina con cables y electrodos al lado de la cama del paciente, el cual estaba en acostado y con la cabecera de la cama levantada unos sesenta grados. El electroencefalograma es un análisis que se utiliza para detectar anomalías relacionadas con la actividad eléctrica del cerebro, así pues, realiza un seguimiento de las ondas cerebrales y las registra. Se colocan pequeños discos metálicos conectados a delgados cables(electrodos) y después las señales se envían a la computadora. La actividad eléctrica normal del cerebro forma un patrón reconocible, por lo que por medio de un electroencefalograma los médicos pueden buscar patrones anormales que indiquen convulsiones u otros problemas. Es importante que antes de realizarlo el pelo debe estar limpio, sin sprays o acondicionador para que se puedan adherir bien los electrodos. Estos se sostienen en su lugar mediante una pasta adhesiva que además favorece la conducción de las señales. En este caso solo se colocaron los que aparecen en la siguiente figura:

De este modo. la computadora convierte las señales eléctricas en patrones en forma de ondas que se pueden observar en un monitor. Es necesario que durante el examen el paciente mantenga los ojos cerrados y no se mueva, ya que esto puede alterar los resultados. Durante este procedimiento a veces se pide al paciente que respire rápidamente o que mire a una luz brillante y centelleante para ver si su cerebro responde adecuadamente a estos estímulos. Una vez finalizado, lo que suele durar unos ocho minutos normalmente, se quitan los electrodos y se imprime la gráfica con los resultados. A continuación pongo un ejemplo:
La actividad eléctrica del cerebro tiene un cierto número de ondas por segundo (frecuencias) que son normales para niveles diferentes de conciencia. Por ejemplo, las ondas cerebrales son más rapidas cuando uno esta despierto y mas lentas en ciertas etapas del sueño.