lunes, 14 de diciembre de 2015

Desordenes alimenticios. Anorexia y bulimia.

Los desordenes alimenticios están separados del resto de la planta de medicina interna y nosotras como estudiantes en prácticas no los tratamos. No obstante, un día nuestro supervisor de planta nos llevó a hacer una "ruta" por las habitaciones con las chicas que tenían desordenes alimenticios. Normalmente algunas presentan anorexia y otras bulimia, aunque algunas padecen los dos casos y por lo general están todas muy delgadas ( no había ningún caso de chicos ).
La anorexia consiste en un trastorno de la conducta alimentaria que supone una pérdida de peso provocada por el propio enfermo y lleva a un estado de inanición. La anorexia se caracteriza por el temor a aumentar de peso, y por una percepción distorsionada y delirante del propio cuerpo que hace que el enfermo se vea gordo aun cuando su peso se encuentra por debajo de lo recomendado. Por ello inicia una disminución progresiva del peso mediante ayunos y la reducción de la ingesta de alimentos. Normalmente la obsesión se enfoca sobre todo en los hidratos de carbono y en las proteínas.
La bulimia es una enfermedad en la cual una persona tiene episodios regulares de comer una gran cantidad de alimento (atracones) y siente una pérdida de control sobre la comida. La persona utiliza luego diversas formas, tales como vomitar o consumir laxantes (purgarse), para evitar el aumento de peso. Normalmente esta va ligada con la anorexia nerviosa. En la bulimia, pueden presentarse atracones con una frecuencia de varias veces al día durante muchos meses. La persona a menudo come grandes cantidades de alimentos ricos en calorías, por lo regular en secreto. Durante estos episodios, la persona siente una falta de control sobre su alimentación. Las personas bulímicas a veces están en un peso normal, pero pueden verse a sí mismas con sobrepeso. Debido a que el peso a menudo es normal, es posible que los demás no noten este trastorno alimentario.
De esta forma estas pacientes están sometidas a una vigilancia continua, se lleva registro de todo lo que comen, lo que tardan en comer, sus reacciones, sus manías, si esconden o no la comida...
También se las pesa dos veces por lo menos a la semana y alguna vez de sorpresa, a las más graves no se les permite ir solas al baño y hasta que no cumplen todas las expectativas puestas por el médico, siendo la principal llegar al peso normal(normopeso) no se les da el alta. 

Insuficiencia cardíaca, lo que le cuesta al corazón.

Cuando el corazón empieza a fallar, el organismo lo detecta inmediatamente y pone en marcha los mecanismos compensatorios, por lo que muchos pacientes no llegan a percibir los síntomas anormales que manifiesta el corazón.
Estos mecanismos sólo son eficaces durante cierto tiempo, por lo que llega un momento en el que el organismo no puede remediar el fallo en el bombeo del corazón. Así pues, se habla de insuficiencia cardíaca cuando la función del corazón está alterada o el músculo cardíaco no es capaz de bombear suficiente sangre para abastecer a los órganos, músculos y tejidos del organismo. 
El primer síntoma de la insuficiencia cardíaca se manifiesta cuando el enfermo se somete a cualquier situación en la que es necesario un mayor bombeo del corazón y una mayor cantidad de sangre al organismo. El paciente sentirá ahogo y falta de aire mientras realiza ejercicio o lleva a cabo actividades que antes toleraba bien.
Poco a poco la situación se va agravando y la insuficiencia puede repercutir en otros órganos vitales como los riñones. Entre los principales mecanismos de defensa se encuentran la taquicardia en situación de reposo (al no bombear suficiente sangre el corazón aumenta el número de latidos en cada unidad de tiempo) y el aumento progresivo del tamaño del corazón para conseguir contracciones más fuertes que compensen su deficiencia.
Por este motivo, los enfermos con insuficiencia cardíaca suelen presentar un aumento del tamaño del corazón.

Las causas más comunes de la insuficiencia cardiaca son las enfermedades coronarias, como la angina de pecho y, especialmente, el infarto de miocardio.
Otra causa habitual es la hipertensión arterial, que debe ser detectada y controlada a tiempo.
Por último, los síntomas más frecuentes son: disnea, ortopnea, fatiga, edema...

Lavado gástrico

Muchas veces al administrar muchos medicamentos y antibióticos el estómago del paciente se resiente. Así pues el lavado gástrico es un procedimiento habitual en los cuidados de enfermería y utilizado durante décadas con el fin principal de evacuar sustancias tóxicas del estómago. Las principales indicaciones, entre otras, son en las hemorragias digestivas altas y en la eliminación de sustancias tóxicas. La utilidad diagnóstica está limitada ya que se trata más de un vaciado o succión gástrica con el objetivo de analizar las muestras estomacales extraídas,  que del  hecho de realizar el propio lavado.
Se deberá realizar una anamnesis completa: exploración del paciente,  valoración de la sustancia ingerida, cantidad y  tiempo transcurrido desde la ingestión, para que el  resultado sea lo más beneficioso a las necesidades del paciente con las mínimas complicaciones.
La ejecución del lavado gástrico abarca dos técnicas: la inserción de una sonda hasta la cavidad del estómago y la irrigación-evacuación del líquido infundido. Tanto la técnica inicial como el procedimiento final no se deben llevar a cabo sin unos criterios previos ya que conllevan unos problemas potenciales que pueden llegar a repercutir seriamente en el estado del paciente pediátrico o neonatal.
 Así pues la práctica del lavado gástrico consiste en la introducción de una sonda hueca, de calibre grueso y multiperforada en su extremo distal,  que se llevará hasta el estómago para evacuar sangre, tóxicos o cualquier otro tipo de sustancia mediante la irrigación y aspiración de pequeños volúmenes de líquido. La cantidad del líquido irrigado dependerá de la edad del niño, la recomendación en la edad pediátrica es de 10 ml./kg sin sobrepasar los 200-300 ml./ciclo

Paracentesis

Aunque en medicina interna se suele dedicar básicamente a curas y cuidados básicos, muchas veces tenemos la suerte de ver técnicas más complicadas. El otro día mis compañeras y yo pudimos ver como a un paciente, el cual tenía la barriga muy hinchada, le realizaban una paracentesis. Esta es un procedimiento invasivo que cosiste en realizar una punción en la cavidad abdominal, con técnica estéril, para obtener líquido peritoneal, con fines diagnósticos o terapéuticos.
Así pues, gracias a ella se puede drenar líquido acumulado en exceso dentro de la cavidad peritoneal, como método complementario en el tratamiento de la ascitis, facilitar la respiración, disminuir la compresión abdominal, mejorar la movilidad del enfermo y los trastornos circulatorios derivados de la ascitis y prevenir el desarrollo de hernias.
Antes de iniciar el procedimiento la médica le explicó al paciente lo que le iba a hacer. Se acostó al paciente sobre su espalda y boca arriba y la médica seleccionó el punto de punción, el punto que une el ombligo con la espina iliaca anterosuperior  izquierda, a unos dos tercios del ombligo. Una vez localizado se introduce anestesia local con una aguja fina y se espera a que haga efecto, tras lo cual se introduce el trocar atravesando los tejidos hasta que fluya el líquido. Se retirar el fiador y conectar a una llave de 3 pasos y aspirar a través de ella para conseguir las muestras y mientras dura la evacuación se fijará la cánula con un apósito estéril. Por último se retiró la cánula, se aplicó antiséptico y un apósito compresivo, los tubos de muestras se envían al laboratorio para analizar.
Tras la prueba, el paciente debe de estar en reposo durante 24 horas y se debe realizar un control de ingresos y pérdidas de líquidos. 

Broncoaspiración

Es el paso de sustancias de la faringe a la tráquea. Las sustancias aspiradas pueden provenir del estómago, el esófago, la boca o la nariz. Las sustancias involucradas pueden ser comida o cuerpos extraños, o líquidos, como la sangre, saliva o los contenidos gastrointestinales.La aspiración de contenidos gástricos puede producirse por vómitos, que consisten en una propulsión activa del estómago hacia el esófago, o por regurgitación, que es el flujo pasivo de sustancias a lo largo de la misma vía. Puede ocurrir en una persona inconsciente o en un bebé, cuando sobreviene un vómito o regurgitación, la comida queda acumulada en la boca y es llevada hacia los bronquios al momento de aspirar, lo que obstruye las vías respiratorias. Los síntomas de la broncoaspiración son similares a los de una obstrucción de vías respiratorias:
Dificultad para respirar
- Crisis de tos
- Estridor (ruido al respirar)
- Disfonía (cambios en el timbre o intensidad de la voz)
- Cianosis (coloración amoratada de la piel)
- Pérdida del conocimiento


Algunas personas pueden requerir hospitalización. El tratamiento depende de la gravedad de la y que tan enferma está la persona antes de la aspiración (enfermedad crónica). Algunas veces, se necesita un ventilador (respirador) para ayudar con la respiración.

Es posible que sea necesario que le evalúen el funcionamiento de la deglución. Las personas que tengan problemas para deglutir posiblemente necesiten usar otros métodos de alimentación para reducir el riesgo de aspiración. Cabe destacar que la broncoaspiración es la principal causa de neumonías.